hoy quise acompañarte,
y también vino el ruido.
Hoy no te acompañé, lo decidí,
y cuando me sentí mal por ti,
también fue por mi.
Protegerme es también usar el disfraz de la buena persona;
que puede ser un traje endurecido, que nos deja haciendo casi los mismos movimientos,
que puede ser un traje endurecido, que nos deja haciendo casi los mismos movimientos,
por una mentira de beneficio personal.
A veces tenemos que escaparle hasta a nuestros ideales para encontrar la libertad.
(Quiero decir, que a veces, ser la buena persona, te defiende y protege, y te obliga a hacer cosas que no sientes de corazón, que al final puede ser fingir para quedar mejor ante el otro. Hay que animarse a perder, y a veces mas se sale ganando. Cuando uno no siempre hace lo que "debe" hacer, también comprende cuando el otro no lo hace, y aunque duele, cualquiera de las dos opciones duelen. permiten vivir con mayor libertad y madurez, o sea, menos ego.)
También decir que al revés de lo que pensamos, en la medida que entramos en una realización espiritual, los prejuicios se pierden y uno se ve haciendo y disfrutamdo de cosas inocentemente, muy contrarias a las que consideraba espirituales, de muy buena gana y libre de prejuicios )
También decir que al revés de lo que pensamos, en la medida que entramos en una realización espiritual, los prejuicios se pierden y uno se ve haciendo y disfrutamdo de cosas inocentemente, muy contrarias a las que consideraba espirituales, de muy buena gana y libre de prejuicios )

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