Me pregunto si el mundo es un caos, porque nunca aprendimos a perdonar. ¿No podemos perdonar? y ¿que logramos defendiendo nuestras limitaciones? ¿mas allá del dolor, en el fondo, defendemos nuestras limitaciones por comodidad? O quizás no perdonamos, porque nadie perdona, porque nadie quiere perdonar, ¿porque no está bien visto? Pero si vamos a ser como la mayoría en todo, sin cuestionar, da lo mismo si estamos en la tierra o en marte, dado que si los marcianos comieran caca estaríamos comiendo caca en marte.
Creo que al que no le gusta perdonar es al ego. Creo que al que no le gusta sentirse solo es al ego. Siento que el que siente miedo, y el corazón cerrado después de un dolor es el ego. Creo que hemos interpretado muchas cosas, como buenas o justificadas, que marcan patrones de conducta masivos, que materializados en gran escala, generan mucho daño en el individuo.
Ya lo escribí antes de alguna manera, pero ponemos mucho esfuerzo en cambiar lo de afuera, cuando esa energía la necesitamos dentro. No es naif lo que estoy diciendo, si resulta difícil cambiar internamente paradigmas propios de la persona, nuestra identidad (individual y colectiva), entonces no somos distintos del otro que defiende sus razones y su identidad. Y si no queremos o "podemos" cambiar; ¿entonces intentaremos cambiar a el afuera a la fuerza, percibiendo y viviendo sólo la superficie de la situación?
Deberemos perdonar. Sé que una parte nuestra nos dice que es estúpido, pero ya deberíamos cuestionar esa voz, de ser suficientemente inteligentes miraríamos lo que está frente a nuestros ojos hoy a nivel mundial, y en nuestra historia. Ha sido estúpido perpetuar el dolor y el rencor, nos ha hecho vivir perpetuando la oscuridad en nuestros corazones, la distancia, la venganza y el dolor del castigo, generación tras generación.
Todos nuestros paisajes internos son percibibles, de un modo u otro, y a la larga se hacen visibles, la diferencia entre el adentro y el afuera no es tal. Estamos viviendo en el mundo el espejo de nuestras incapacidades, o negligencias, identidades y comodidades; reproducciones psicológocas, sociales emocionales repetidas.
Creo que es al ego al que no le gusta cambiar.
















