Llamamos madurez en este mundo a mentir por beneficio personal, a engañarnos mutuamente por beneficio personal, a estafarnos, a mentirnos mirándonos a los ojos por conveniencia o cobardía. A que nos importe la opinión de los demás, a ganar afectos o aprovaciones incluso a costa de nuestro tiempo, que es lo mismo q nuestra vida, a costa de nuestros silencios, que es lo mismo q estar muerto. Encontramos ganancia y beneficio a no comprometernos, a no abrir nuestros corazones a no exponer nuestros sentimientos y pensamientos o accciones, también le llamamos inteligencia. Le llamamos inteligencia a protegernos, a no mostrarnos tal cual somos en este momento, a no ser vulnerables, a intentar a toda costa evitar personificar el error delante de otros.
Hay q ser muy corajudo, muy valiente para amar, para comprometerse, para no fingir, para estar aqui y ahora sin moverse, para ser incorruptible. Valiente para abrir el corazón, para tener todo que perder, todo el tiempo, para mostrarse, y no ser mil personas distintas con todas las personas, sino el mismo ser empático y abierto sin nada que ocultar. Mostrarse no es para seguir siendo el mismo, y tampoco porque creamos siempre tener razón, sino para soltarse y verse y entonces si hace falta modificarse, el rose es fundamental, así como la intención de crecimiento y estar dispuesto a equivocarse.
El compromiso es siempre con uno mismo, nuestras decisiones son el resultado de esta elección constante.

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