domingo, 28 de junio de 2015



Este ser, nació sin conciencia de género, y siempre le resultó forzado aprender a ser mujer.

Lo que uno es, no debiese de aprenderse. Lo que uno es no es un deseo, una intensión o una meta, lo que uno es, es. Antes que nada, antes que todo, antes de lo aprendido y todos los aupuestos errores posteriores, y todo lo dicho u hecho, uno es.

No es claro adoptar (y con naturalidad) que por "ser mujer" me deba de comportar de tal o cual forma, pensar de tal o cual manera, moverme de tal o cual forma, asumirme de ser vista de tal o cual forma, aceptar como uno es percibida, escuchar y ver sus consecuencias, vestirme o hablar de tal manera, etc. Estamos viviendo la presión social de manera evidente y de manera solapada, implícitamente obligadosna cumplir un montón de roles, obligaciones, a silenciarse, a acatar conductas, imitar, a hacer, queda poco tiempo para explorar, no se puede explotar.

¿Y si cuestionamos lo incuestionable?

¿Porqué por ser humano debo tener metas, tener éxito y sueños que me pesen y esclavicen? con los cuales puedo experimentar la ansiedad o la frustración o el sentimiento de éxito simplemente por por fin tener una meta cumplida cuyo momento de celebración es una 0.0001% parte del tiempo comparado con el "sacrificio" (que hemos tomado como palabra con connotación positiva).

 ¿No es un poco repetitivo y huele mal que todos, TODOS, tengan de esas metas o sueños "personales"? ¿no será un guión? Aprendido y transmitido y exigido generación tras generación: "vivir es esto, y tener esto otro y para lograrlo necesitas esto" estoy cansada, me cansé, ahora no quiero, puedo decir esto sin ser condenada casi como una pecadora?

Si personas que no cuestionaron "sus roles", ni mucho menos las expectativas que tuvieron de ellos, son las mismas que nos exigen y nos enseñan ¿no será un poco delirante hacerles caso, continuar con el ciclo, invitar a nuestros hijos a reproducir el infinito teatro del éxito y del fracaso, de la desilusión!

Ser, existir ¿implica vivir como lo proponemos y como lo aceptamos, o es anterior y trasciende todo todo todo?

Quien soy en verdad, jamás tendrá si quiera la posibilidad de sentirse incómodo, u obligada, definida ni entendida, antes que todo lo demás soy y después de todo lo demás soy y todo lo aprendido nunca fui. Por eso tan incómodo ser una persona (punto), y mas aprender a ser un representante de algún género, de alguna edad, de alguna nacionalidad, de tal o cual familia. De ninguna manera.

Ultima reflexión: Si ser mujer es realmente IMITAR comportamientos, y límites...
Voy de nuevo, ¿no será que SER realmente algo, no debería estar fundado en IMITAR, el "como y el hasta donde"?
Dado que si requiere de IMITACION entonces no es la verdadera cosa, no sería auténtico.








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